Sólo la inteligencia se examina a sí misma (Jaime Balmes)
La importancia del lenguaje es vital para el ser humano ya que el mismo le permite establecer comunicación con otros seres vivos y así vivir en comunidad. Si el ser humano no contara con algún sistema de lenguaje no podría entonces armar proyectos en común con otros individuos, lo cual es justamente la esencia de la vida en sociedad o en conjunto.
El lenguaje nos permite ser lo que somos e identificarnos. Lo que decimos y cómo lo decimos refleja los valores y la experiencia propia, de nuestra familia y de la comunidad a la que pertenecemos. Es nuestra esencia, la manifestación externa de nuestro interior.
El lenguaje es el medio fundamental de interacción con quienes nos rodean, pues a través de él podemos expresar cómo nos sentimos, qué necesitamos y dar respuesta a nuestras preguntas. Es un código natural de la humanidad, todas las comunidades del mundo tienen una lengua específica.
A diferencia de las demás violencias, la simbólica se puede decir que es una violencia dulce, invisible, que viene ejercida con el consenso y el desconocimiento de quien la padece, y que esconde las relaciones de fuerza que están debajo de la relación en la que se configura.
Este concepto, viene formulado por Bourdieu en sus estudios sobre la sociedad Cabilia (en: la dominacion masculina) y el sistema educativo francés (en: los herederos: los estudiantes y la cultura). Estas dos investigaciones proporcionan los dos ejemplos clásicos de violencia simbólica que el sociólogo propone: La imposición arbitraria de un arbitrio cultural y la reproducción del dominio masculino sobre las mujeres mediante la naturalización de las diferencias entre géneros.
La violencia simbólica esta estrechamente ligada a otros conceptos de Bourdieu como
habitus, el proceso a través del cual se desarrolla la reproducción cultural y la naturalización de determinados comportamientos y valores.
incorporación el proceso por el que las relaciones simbólicas repercuten en efectos directos sobre el cuerpo de los sujetos sociales.
El subordinado no puede ser reducido a una total pasividad sino que tiene la opción de buscar otras formas de responder al poder tanto individuales como colectivas.
Como advierte Bourdieu, la violencia simbólica no es menos importante, real y efectiva que una violencia activa ya que no se trata de una violencia “espiritual” sino que también posee efectos reales sobre la persona.
El arte es la actividad que el hombre recrea o crea de cero para transmitir un mensaje, independientemente si sea bello o no. Ahorita el arte no tiene que ser todo de estética, hoy en el siglo XXI, es al contrario se trata de generar algo en el espectador y de hacer sentir algo a él; ya sea bueno, malo, feliz, triste, etc. Todo esto satisfaciendo a una necesidad el propio artista que esta creando algo, el artista crea porque tiene que satisfacer su necesidad, «x» o «y» necesidad.
Diferenciando el arte popular con las bellas artes, es importante destacar que, hay quienes consideran que el arte popular está formado por las manifestaciones artísticas que crea y consume el pueblo, en oposición a la alta cultura o la cultura académica.
En cambio, las bellas artes se denominan como el conjunto de manifestaciones artísticas de naturaleza creativa y con valor estético. Las bellas artes se agrupan actualmente en 7 disciplinas, entre las cuales se encuentran la pintura, la escultura, la literatura, la danza, la música, la arquitectura y, desde el siglo XX, se incluye el cine como el séptimo arte.
El sentido del arte en la vida humana es una manera de aterrizar nuestra realidad creando y utilizando nuestra creatividad, nuestra esencia lo que nos hace a cada uno de nosotros somos. Los humanos necesitamos el arte porque es una manera de expresión para decir cosas que no se pueden hablar para expresar con una pintura, danza, una canción, etc. Lo que sea que no se puede decir con palabras, y esto se da para darse a entender o explicar el contexto en el que vivimos la sociedad.
Lo que hace que una obra de arte supera el paso del tiempo es el impacto social que este trajo, la carga emotiva que tenga cada obra de arte, y la consecuencia de la carga emotiva es la manera en la que va a llegar a la gente y cómo es espectador lo va a recibir, el hecho de que haga sentir algo al espectador algo, ESO es lo que se va a quedar para siempre en la persona que haya visto el arte, así es cómo una obra de arte supera al paso del tiempo, se tiene que tener un impacto lo suficientemente fuerte para hacer que el espectador sienta algo, se quedará en su vida para siempre.
Si alguien nos dijera que en la Edad Media solo existía el color rojo pensaríamos que es una locura, ¿Cómo sería posible que todo fuera rojo?, por supuesto que no, esto se debe a que era el único color que realmente se percibía e importaba, el color rojo era símbolo de grandeza, majestad, brillantez, es decir, tenía diferentes significados, por ejemplo, la palabra “teñir” significaba pintar de rojo.
La Edad Media era una época en la que existían muy pocos objetos, la gente se asombraba al verlos, sentirlos, percibirlos, era algo nuevo para ellos, en la época actual nada nos sorprende por la grande cantidad de objetos con los que nos relacionamos diariamente, hemos dejado de percibirlos y sentirlos.
“El aumento del número de objetos empieza a provocar separación entre el percatamiento y el objeto percatado” (Pablo Fernádez , p.11 )
Es aquí cuando con tantas cosas , se empieza a hacer una clasificación y a la vez una separación entre los objetos mismos y entre el objeto y aquél que lo percibe.
Así, como se muestra en el texto:
” Las cosas que antes eran una sola (pájaros) pasarían a ser muchas cosas (patos, colibríes, garzas, pinzones, etc.). Después de esto el hombre inventa la cómoda, porque ya llenó el vacío de objetos y ahora su necesidad primordial es poder acomodarlos con otros objetos del mismo orden; el hombre, la sociedad “más que sembrar objetos por el mundo, prefiere sembrar orden en los objetos” (Pablo Fernández , p.14).
La manera en que percibimos las cosas ha cambiado con el paso del tiempo, Pablo Fernández hace un recuento en la que lo explica claramente, su ejemplo comienza en la Edad Media con un cofre, que se convierte en cajón, cómoda, vitrina, la computadora, objetos que hemos utilizado para guardar las cosas más importantes que tenemos. Va de lo general hasta lo más específico; un cofre en lo que únicamente encontramos las cosas de valor de una manera desorganizada, para terminar con la computadora, donde almacenamos una gran cantidad de datos e información de manera organizada y clasificada.
En la Edad Media se encontraba un vacío entre el espacio y los objetos, hoy nos encontramos envueltos por un vacío por la saturación de objetos, existen tantos objetos que no nos asombramos por nada. Nos hemos ido enajenando a los objetos, la distancia entre percepción y sensación se hace mayor.
En la actualidad encontramos demasiados tipos de objetos, platos, vasos, mochilas,s servilletas, etc, conocemos todo lo que hasta ahora hay, lo que nos interesa es conocer el ¿por qué de las cosas?, ¿de donde vienen?, ¿por qué las hacen?
Desde principios del siglo XX cuando se “crea” o se “descubre” la información, se resume a una computadora, para almacenar información y poder llegar a ella de una forma fácil, sin tener que encontraron físicamente con ella. Estamos envueltos en la tecnología que ahora lo único que vemos es una luz blanca que refleja el monitor, nos esta pasando algo similar al como rojo que mencionaba Fernández en la lectura, ¿no?
La literatura es el arte de de derribar paradigmas.
El poder de los paradigmas se refiere a las consecuencias de los mapas o esquemas mentales que cada individuo tiene y que afectan sus maneras o modos de ver y vivir la vida. Es un tema de gran importancia práctica y de reconocido valor a la hora de mejorar o cambiar en la vida personal y social.
El concepto de paradigma (un vocablo que deriva del griego paradeigma) se utiliza en la vida cotidiana como sinónimo de “ejemplo”o para hacer referencia a algo que se toma como “modelo”. A partir de la década del ’60, los alcances de la noción se ampliaron y ‘paradigma’ comenzó a ser un término común en el vocabulario científico y en expresiones epistemológicas cuando se hacía necesario hablar de modelos o patrones.
Una de las primeras figuras de la historia que abordaron el concepto que ahora nos ocupa fue el gran filósofo griego Platón que realizó su propia definición de lo que él consideraba que era un paradigma. En este sentido, el citado pensador expuso que esta palabra venía a determinar a lo que son las ideas o los tipos de ejemplo de una cosa en cuestión.
La realidad es compleja y dinámicas, por lo que los paradigmas deben adaptarse a ese dinamismo, por lo tanto los paradigmas se cambian, y son descubridores y pioneros de nuevos paradigmas los que se encargan de presentarnos nuevos mapas, nuevos esquemas, nuevas verdades irrefutables en ese momento, pero que no tienen garantizada su permanencia porque en su naturaleza encierran al CAMBIO. Como señala Barker, los paradigmas también se reflejan en reglas y reglamentos que nos condicionan en nuestras capacidades de hacer o no hacer, por lo cual en cualquier momento las reglas cambian y volvemos al punto cero. No se trata de reducir o de dar valor relativo a todo, sino de aceptar que el cambio es un elemento permanente en la naturaleza de la que formamos parte.
La realidad nos demuestra que pocos descubren nuevos paradigmas, pocos son pioneros porque la gran mayoría solamente acepta los paradigmas sin mayor reflexión ética ni razonamiento intelectual. Muchas veces no nos incomodamos en pensar que podemos y debemos romper con viejos paradigmas que nos reducen el ejercicio responsable de la libertad. Así pues, si queremos un mundo mejor y evaluamos cómo lograr ese objetivo, es necesario reconocer que el cambio empieza en nosotros mismos. Entre los cambios internos que tenemos que hacer para poder aspirar a un cambio en la realidad mundial, uno de los más importantes es ser capaces de quebrar paradigmas inútiles para poder liberar un poco el pensamiento y expandir la conciencia.
Como personas concretas tenemos paradigmas sobre nosotros mismos, sobre las demás personas y sobre el mundo o la vida. Estos paradigmas condicionan nuestras acciones y actitudes. Los paradigmas forman parte de nuestra vida cotidiana y debemos aprender a cambiarlos a partir del error y sus efectos negativos para mejorar la calidad de nuestra existencia.
En relación al artículo de Julián Marías se puede decir que verdad es aquella que hace que el ser humano obtenga dicha seguridad; aquella que nos permite que salgamos del estado de incertidumbre y que nos lleva a tener la necesidad de justificar todas aquellas acciones que realizamos cotidianamente; teniendo en si diversas cuestiones por saber siempre la verdad.
No se puede hablar ni de un objetivismo puro ni de subjetivismo total cuando se trata de la verdad, ya que en ocasiones podemos creer que estamos ante la verdad pero después de esto nos demos cuenta de una realidad. Esto no significa que exista una subjetividad total, ya que el autor nos muestra que sí existe la posibilidad de enfrentarnos con algo verdadero al hablarnos de la distinción entre verdadera creencia y creencia verdadera.
La verdad según la RAE es “Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.” O sea, que la verdad es que aquello que pensamos de las cosas y que lo que sean es verdad. Y aunque esta no es la definición que él utiliza o da, tiene la misma utilidad que la verdad según Julián Marías, que tiene el propósito de librarnos de la incertidumbre. Si las cosas son lo que pensamos que son, siempre podemos tener la certeza de saber qué ocurrirá o de qué son capaces.
Creo que es imposible que exista una verdad única para todo el mundo, la verdad no es algo único y universal. Tiene mucho que ver con la perspectiva de cada persona, de cómo conoce al mundo, de qué le es importante, de cómo se le enseñó a vivir. Sin embargo, creo que es importante recordar esto, que cada persona tiene su propia verdad, ya que no siempre van a ser sus verdades compatibles con la tuya pero eso no significa que no sea verdad. Dos personas pueden vivir el mismo momento de maneras diferentes y, ¿cómo decir cuál manera es más verdadera que la otra?
El texto de Clifford Geertz El sentido común como sistema cultural se afirma que el sentido común, a pesar de no tener un aspecto claro y conciso, es un sistema cultural de conexiones entre juicios, vivencias de cada persona y creencias inherentes a cada uno.
Este sistema de emociones y juicios organiza al pensamiento especulativo y es a lo que al final todas las personas echan mano en un momento en el que el estudio o el análisis queda agotado, como por ejemplo si alguien se ríe, es que está feliz. Explicamos así muchas veces, a través del sentido común muchos fenómenos espontáneos que nos ocurren a diario.
Pero depende de mas factores, ya que cada persona tiene una distinta forma de ver las cosas, por ejemplo, alguien que ríe no necesariamente es feliz. Dice Geertz, que el análisis del sentido común empieza por diferenciar el captar objetivamente la realidad y la sabiduría y juicios mundanos, coloquiales.
¿Qué es el sentido común? Geertz, dice es una dimensión de la cultura, afirma no parece firme, claro o conciso. Es la relación entre cultura, creencias religiosas, filosofía, leyes y otras ramas importantes que conectan y encienden el sentido común de una persona, no es solo personal, si no que conectan el juicio, las vivencias y las creencias de cada persona a todos esos sentidos externos.
La intersexualidad: El autor toma como ejemplo bastante claro este tema, acerca de concepción del sentido común dependiendo de distintas culturas, contando con las diferentes opiniones de: estadounidenses, indios navajos y de una tribu africana.
Este ejemplo nos expone los distintos puntos de vista de la sociedad, y que nuestro “sentido común” no es igual al de otras personas, actuamos según nosotros entendemos y sentimos, aunque no sea tan “común” para otras personas de diferentes culturas y pensamientos.
Creo que puedo tomar como otro ejemplo, la religión, la manera de vivirla y de ser fiel a nuestras creencias; Un musulmán cree que terminar con la vida de alguien es un regalo para Alá, un católico cree que es un pecado y una ofensa a Dios, es así como el sentido común actúa de diferente forma.
El sentido común es una interpretación de lo que nos rodea, entonces, se entiende como algo que aprendimos, que con el paso de los años fuimos adquiriendo, ¿y de donde aprendemos? de la sociedad en la que vivimos, en lo cotidiano, en el día a día, en casa, en la escuela, con los amigos, etc. El sentido común es una rama subjetiva de lo correcto, enjuiciamos a las personas que según nosotros carecen de sentido común, pero quién en realidad lo tiene? Si dos culturas, religiones, status social, educación o simplemente las circunstancias que nos tocan vivir, son tan distintas a las de otra persona, no podríamos decretar el “sentido común correcto”.
Biografía:
GEERTZ, Clifford. Conocimiento Local, “El sentido común como sistema cultural”. Paidós, 1996.
¿Cómo crees que tus emociones predominantes te ayudan o te estorban para conocer lo que te rodea, a ti y a los demás?
Tiene que ver demasiado las emociones en la «realidad» en la que tú vivas. Las emociones determinan mucho de que nosotros somos, de una manera subconsciente y con un trasfondo psicológico determinan nuestro entorno cultural (realidad) en que nosotros hemos crecido y hemos sido educados. Ahí se desatan las cosas por las que nos sentimos, ya sea bien, mal, disgustados, enojados, etc. y las razones por las cuales esas cosas no hacen sentir así por el «background» en el que nosotros hemos crecido y vivido.
En mi opinión todo esto generan prejuicios o predisposiciones a ciertas cosas cuando vamos a conocer lo que nos rodea ya sea a nosotros o a los demás.
En conclusión las emociones son una elección y nosotros decidimos cómo sentirnos y todo esto tiene que ver en cómo hemos sido educados en tomar la decisión de cómo sentirnos, la madurez emocional, nuestro entorno, etc. Todo esto influye para tomar la decisión de que cada uno de nosotros decidimos en cómo nos vamos a sentir todas estas cosas.
Esta pequeña historia habla sobre Christina una persona joven con dos hijas, apasionada por el deporte y muy saludable tenía piedras en la vesícula y tenían que operarla en menos de una semana. Pero en una noche anterior a la operación tuvo una pesadilla y ella soñó como su cuerpo perdía toda sensibilidad, no sentía ninguna parte de su cuerpo, no tenía fuerzas para agarrar todo lo que quería y cuando despertó de la «pesadilla» se convirtió en la realidad.
Fue al doctor al día siguiente y el reporte que le dio a Christina fue «polineuritis aguda» que esto se da cuando pierden las raíces sensitivas de los nervios craneales y espinales y con ello la propiocepción o mejor conocido como el sexto sentido, gracias a ello nos da la certeza de nuestro propio cuerpo humano; nos señala el lugar y posición exacto del mismo, le da armonía a nuestros movimientos y nos ayuda a situarnos en el espacio, en pocas palabras, son los propios ojos que no mas ven a nuestro propio cuerpo.
Para no hacérselas el cuento largo, Christina se pudo recuperar, no al 100% gracias a la rehabilitación funcional por la utilización de otros sistemas compensatorios, entre ellos la vista, que este suplió ese regulador que todos tenemos propioceptivo e interno. Christina aprendió de nuevo a «verse y observarse» para mantener una pose erguida, mover los brazos, etc. Sus movimientos resultaba artificioso y hasta aparatoso pero era su nueva REALIDAD.
El caso de Christina nos indica lo importante que es la propiopercepción para nuestra vida diaria, a pesar de que su influencia actúa de una manera automática. Tan acostumbrados estamos a depender de nuestros cinco sentidos, que estos están en nuestra realidad y se nos hace normal y no los valoramos, mientras que Christina y otras personas de la noche a la mañana se puede cambiar todo eso y adaptarse a su nueva realidad ya sea con rehabilitaciones y aparatos enormes para poder vivir un poco de la realidad que ellos vivían.
Christina nunca se imaginó que le podía pasar eso ya que ella era deportista, saludable, etc. Pero su realidad cambió a 180° totalmente, a ser dependiente de sus aparatos para poder ser capaz de realizar algunas actividades por sí sola. Gracias a la polineuritis aguda, perdió su sexto sentido y se acostumbrará a vivir sólo con 5 sentidos.